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sobre los bits._ títulos: sin título. |
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sobre el artista._ Nace en Valencia en 1967.
Yo no
hablo de mis cuadros. Pinto y me intereso por el arte, desde el negativo
de una mano en la cueva hasta la última cosa presentada en la galería.
He leído escritos de artistas; la mayoría no sirven sino para dejar
clara, tras posterior estudio, la ingenuidad utópica que los alumbró. Y
desde esa perspectiva los leo. No me refiero únicamente a manifiestos y
escritos de la vanguardia, también a la última declaración de
intenciones mal tramada por el último licenciado en bellas artes.
He pintado un buen número de cuadros a lo largo de los años. La mayor parte no sé dónde están. Se vendían inmediatamente como objetos exóticos y singulares. Nunca he guardado registros ni me ha interesado saber quién y por qué los compraba. Para mí están perdidos, y me pena, porque podrían darme pistas de quién fui los últimos veinte años. Sigo pintando, y cada vez más. Pinto, podría decir, a pesar de. A pesar de no encontrar ninguna felicidad en ello, de resultarme un vicio pesado, incómodo y lento. A pesar de que pintar se asemeja a una metamorfosis en réplica divina; una réplica no menos extravagante y miserable que el original. A pesar de vivir la pintura como pulsión más que como placer; como necesidad más que como libertad. A pesar de no disponer de la agudeza histórica necesaria para construir el siguiente peldaño de la tendencia artística que sea. Ya no pinto objetos singulares. Mis obras son ahora fibras de una seria investigación que intenta delimitar mi visión del arte y la vida; una visión plagada de contradicciones, desestructurada y desarraigada. Sin espectador ideal, sin lugar para conclusiones, sin trazas de dignidad. Difícil e inabarcable. Turbia y caprichosa. Angustiosa y contingente. Boscosa y somnolienta. Conflictiva y bufonesca. Ingenuamente utópica, al fín |